miércoles, julio 06, 2016

Viajar a la Playa de las Catedrales. Un viaje en el tiempo.


En el Norte hay tantos rincones por descubrir, uno de los imprescindibles es la Playa de las Catedrales y alrededores, en el extremo oriental de la costa de Lugo.

Atravesad la puerta invisible de la Playa de las Catedrales, caminad, tocad con cualquier parte de vuestro cuerpo  la arena que la recorre, oled el aroma que desprenden las olas, escuchad el sonido del viento rebotando la piedra, observad esa obra de la naturaleza, alimentaros de ese cosquilleo de estar en un sitio único. Como podréis apreciar es un viaje para los sentidos.
Playa de las Catedrales con la marea subiendo.

Cuando la naturaleza es capaz de crear semejante argumento, es necesario darse cuenta de la simbiosis que formamos con ella. Como debemos cuidarla y respetarla porque nosotros somos parte de ella. Y ante estas  formas rocosas creadas a través del tiempo uno se siente insignificante y a la vez invencible. Respirad el momento.

Cada vez está más controlado su acceso. Hay un pequeño aparcamiento, en épocas de poco turismo sí puedes acceder con el coche.  Si es en otro momento podrás dejar el coche más alejado, pero realmente tampoco importa, pasear junto al mar por esas sendas bien merece un desgaste de suelas.
Tened en cuenta el calendario de mareas. Importantísimo, para poder  disfrutar de la playa.
playa-catedrales.com/mareas/.

A un paso de la Playa de las Catedrales os recomiendo acercaros a Ribadeo, una visita a su puerto y saborear un pulpo en Casa Villaronta, un pequeño restaurante situado en el centro casi siempre lleno donde podréis degustar un pulpo riquísimo entre otros platos con una relación calidad precio muy buena.

Pulpo con cachelos, en Casa Villaronta. Riquísimo.

A unos 5 kilómetros de Foz, encontramos la Basílica de San Martín de Mondoñedo, la catedral más antigua de España. Con unas pinturas murales muy bien restauradas. Podría ser perfectamente una localización de Juego de tronos. Ante su presencia uno puede evocar las disputas de los Stark y los Lannister. Si creéis que exagero, probad.

Basílica de San Martín de Mondoñedo

Y siguiendo ruta por la costa lucense, a 23 km de Foz llegamos al pueblo de San Ciprian, donde encontramos una atípica playa urbana donde poder disfrutar del mar que nos tiene ampliamente rodeados.

Playa de San Ciprian

Tened en cuenta que si las personas fueran directamente, sin ningún desvío, hacia su destino nunca tendrían la posibilidad de ver y conocer rincones que sólo las muy perdidas descubren.

En definitiva si quieres disfrutar de una experiencia inolvidable, ya seas muy religioso o agnóstico, visitar estas catedrales diferentes te llenará el espíritu.