jueves, septiembre 22, 2016

Toro, una ciudad de vino y agua


Desde su nacimiento en los Picos de Urbión, Soria, el río Duero atraviesa parajes y ciudades dejando impronta de su paso. Una de esas ciudades que se alza a su vera, es la histórica Toro. Visitar  estas tierras donde el vino es su absoluto protagonista siempre nos dejará un buen sabor de boca.

Y más actualmente con la celebración de una nueva edición de Las Edades del  Hombre cuyo título AQVA refleja muy bien la singularidad de Toro, de esta forma podréis disfrutar de sus dos líquidos elementos fundamentales el vino y el agua.

En este post encontraréis diferentes formas de disfrutar de Toro.

El Duero a su paso por Toro



Las Edades del hombre comenzaron el 27 de abril y cerrarán su puertas el  14 de noviembre, con dos sedes la Colegiata de Santa María la Mayor y  la Iglesia del Santo Sepulcro, una maravilla de la arquitectura románico-mudejar. Las Edades nos muestran un recorrido por el agua desde el punto de vista antropológico, bíblico, sacramental, geográfico y ecológico. En esta página, podréis encontrar la información que necesitéis.
www.turismocastillayleon.com/es/eventos/edades-hombre-2016

Hay que decir que este tipo de exposiciones donde predomina el arte sacro (un arte con culto a lo sagrado y a lo divino) no es de un gusto tan generalizado como el de otras exposiciones más clásicas. Si queréis admirar la Colegiata en todo su esplendor, visitarla cuando no esté la exposición, le resta belleza a la Colegiata.

La Colegiata de Santa María La Mayor, un templo románico con presencia de gótico, donde destaca su impresionante cimborrio y el Pórtico de la Majestad, con su policromía original. Sólo por poder disfrutar de este Pórtico ya merecería la pena visitar Toro.

Colegiata de Santa María la Mayor asomando el cimborrio
No os perdáis el Mirador de Toro justo enfrente de la Colegiata, donde se pueden ver vistas inmejorables del valle del Duero y del entorno que rodea a Toro. Podéis caminar por el Paseo del Espolón para seguir admirando las vistas desde otras perspectivas.

Visitar Toro y no acudir a una de sus bodegas es una visita incompleta. Nosotros visitamos bodegas Fariña donde nos guiaron muy didácticamente por las etapas que lleva a la uva a transformarse en vino. Hay que decir que Toro siempre se ha caracterizado por sus vinos tintos con mucho cuerpo, pero ahora además tienen unos blancos cada vez más respetados, como el Colegiata de Fariña. Tanto para los ya conocedores de este maravilloso mundo del vino como para los que son aprendices, estas catas nos enseñan el detalle, el matiz que nos pasaría desapercibido sin la ayuda de un experto.

Barricas en Bodegas Fariña

En total relación con el vino tenemos la Fiesta de la vendimia que se celebra del 8 al 12 de octubre, durante unos días la ciudad vuelve al pasado y todo huele a añejo. Un mercado medieval y un desfile de carros antiguos lo atestiguan. Tener vivo y presente el folklore, es no perder las raíces. Por eso este tipo de fiestas hacen que no nos olvidemos de nuestra rica historia.

Y por último como ya tendréis hambre después de tanto acontecimiento, podeís tapear de lujo por Toro. En la Plaza Mayor tenéis La Esquina de Colás, donde se puede  degustar gran variedad de tostas deliciosas como la sardina ahumada con jamón y pan de cristal, o un bacalao con salsa de champán. También en la Plaza Mayor, La Tinta, donde hay que probar las mollejas y los champiñones.

Calle de Toro con la Torre del Reloj al fondo

Es una buena época para visitar Toro y disfrutar de sus eventos, sus monumentos, y sus preciados líquidos.